Cómo montamos una web con 4 extensiones (y por qué eso es mejor que 40)
Una de las decisiones más importantes en el desarrollo de una web no es qué funcionalidad añadir. Es qué funcionalidad no añadir. En Evoluzziona trabajamos con Joomla y un número mínimo de extensiones premium. No porque no existan más. Porque menos extensiones es más web.
El problema con los proyectos "plugin-heavy"
Cuando una web crece añadiendo plugins cada vez que aparece una necesidad nueva, el resultado suele ser predecible: decenas de extensiones de distintos proveedores, con distintos ciclos de actualización, distintas calidades de código y distintas superficies de ataque para un hacker.
A los 18 meses, la web pesa el triple, tarda el doble en cargar, tiene vulnerabilidades activas en tres plugins que llevan 8 meses sin actualizar y nadie sabe qué rompería si quitaras cualquiera de ellos.
Este no es un problema exclusivo de WordPress, aunque allí sea especialmente frecuente. Cualquier CMS puede caer en esta trampa si no hay criterio desde el principio.
El principio anti-pluginitis
Nuestra regla de trabajo es sencilla: antes de añadir una extensión, hay que justificar por qué esa funcionalidad no se puede resolver con código propio, con la extensión que ya tenemos, o simplemente no haciéndolo.
Cuando sí necesitamos una extensión, los criterios de selección son tres:
- Proveedor con historial largo y activo. No una extensión de un desarrollador independiente que lleva 2 años sin actualizar la documentación.
- Premium por defecto. Las extensiones gratuitas tienen incentivos distintos a las de pago. Las premium tienen soporte, actualizaciones comprometidas y, en la mayoría de los casos, mejor código.
- Funcionalidad amplia. Preferimos una extensión que cubra tres necesidades (formularios + notificaciones + integración CRM) a tres extensiones distintas que hacen una cosa cada una.
Qué cubre nuestro stack base en 4 extensiones
Sin entrar en nombres concretos que cambian según el proyecto, el stack base de un site Joomla de empresa suele cubrir:
- Constructor de páginas y temas: maquetación visual de todas las secciones, sin tocar código de plantilla en cada cambio.
- Formularios y captación: creación de formularios con validación, integración con CRM o email, y notificaciones configurables.
- SEO técnico: gestión de títulos, meta-descriptions, sitemap, schema markup y redirects sin depender del núcleo.
- Caché y rendimiento: optimización de carga, compresión, lazy load y gestión de assets estáticos.
Todo lo demás — integraciones específicas, funcionalidades de cliente, módulos de catálogo técnico — se desarrolla a medida o se conecta vía API cuando es necesario. Sin extensión intermedia innecesaria.
El resultado en mantenimiento y coste
Una web con 4 extensiones bien elegidas tiene actualizaciones predecibles, surface de ataque reducida y costes de mantenimiento bajos. El coste total del stack Joomla all-in (hosting + mantenimiento + licencias de extensiones) ronda los 40 €/mes. Comparado con el TCO real de soluciones aparentemente gratuitas que acumulan plugins de pago, ese número se sostiene solo.
→ ¿Quieres saber cómo enfocaríamos tu proyecto web? Cuéntanoslo en una consulta gratuita.















