Skip to main content
Blog

Mantenerla tú, delegarla o cruzar los dedos: la cuenta real del mantenimiento web

16 Septiembre 2026
Miguel Urquizo
Tres llaves inglesas de distinto tamaño alineadas sobre un banco de taller, la del medio iluminada en ámbar

Puedes mantener tu web tú, delegarla o cruzar los dedos. Las tres cuestan dinero, pero no el mismo, y sobre todo no lo pagas en el mismo momento. La tercera opción es la más barata todos los meses menos uno, y ese mes se lleva el ahorro de los otros once. Vamos a hacer la cuenta de las tres con números de verdad.

Opción uno: lo lleva alguien de casa

Funciona cuando hay una persona con conocimientos reales y con tiempo asignado de verdad, no como añadido a su trabajo. Ahí el coste no es cero, es su hora: entre dos y cuatro horas al mes bien llevadas, más el tiempo extra el día que algo se rompe.

El riesgo de esta opción no es técnico, es de continuidad. Cuando esa persona se va de vacaciones, cambia de puesto o deja la empresa, se lleva consigo dónde estaban las copias y qué contraseña abría el panel. Hemos recogido esa situación más veces de las que parece razonable.

Opción dos: lo lleva una agencia

El coste es una cuota fija y predecible, y lo que compras en realidad son tres cosas: que alguien mire tu web aunque tú no te acuerdes, que haya un teléfono al que llamar cuando se cae, y que el conocimiento no dependa de una sola cabeza.

Para que salga a cuenta tiene que estar claro qué entra en la cuota y qué no. Una cuota de mantenimiento no es una bolsa de horas de diseño, y confundir las dos cosas es el origen de casi todas las discusiones entre cliente y agencia.

Opción tres: cruzar los dedos

Es gratis hasta que deja de serlo. La factura llega de golpe y tiene tres partes: la reparación de urgencia, que se cobra a precio de urgencia; los días que la web estuvo caída o rota sin que nadie lo supiera; y el trabajo perdido si no había copia reciente.

Si además el problema fue una intrusión, hay una cuarta parte que no se paga en dinero: la web puede acabar marcada como insegura por el navegador y hay que pedir revisión, lo que lleva días.

La cuenta a un año

Compara así, con tus cifras. En la columna de hacerlo en casa: horas de tu equipo por doce, más el coste del día malo. En la columna de la agencia: cuota por doce, y el día malo ya está dentro. En la columna de cruzar los dedos: cero durante meses, y luego una cifra que depende de la suerte.

Nuestra referencia para una web profesional bien montada ronda los 40 euros al mes con todo incluido: alojamiento, mantenimiento, copias, actualizaciones y soporte. Puesto al lado del coste de una sola intervención de urgencia, la comparación deja de ser interesante bastante rápido.

Qué te llevas de esto

No hay una respuesta buena para todos. Hay una pregunta buena: si tu web dejara de funcionar esta tarde, ¿sabes quién lo arreglaría, con qué copia y en cuánto tiempo? Si las tres respuestas no son inmediatas, ya estás en la opción tres aunque creas que no.

En Evoluzziona explicamos qué entra y qué no entra en el mantenimiento web antes de firmar nada, precisamente para que esa conversación no llegue el día de la urgencia.