Skip to main content
Blog

Montar la tienda es lo rápido: el mito de la tienda online en una semana

08 Octubre 2026
Miguel Urquizo
Almacén pequeño con cajas de cartón apiladas y una etiquetadora sobre la mesa de embalaje

Es una frase que escuchamos cada otoño: montamos la tienda online en una semana y llegamos a la campaña. La primera parte es cierta, la tienda se monta rápido. Lo que no cabe en una semana es todo lo que pasa después de que alguien le dé al botón de comprar.

Lo que sí se hace en unos días

Instalar la plataforma, elegir la base de diseño, conectar la pasarela en modo prueba y subir las primeras referencias es trabajo de días. Si te dicen que eso solo lleva dos meses, te están cobrando otra cosa.

El catálogo tampoco es el atasco, siempre que tengas las fotos hechas y las fichas escritas. Importar doscientas referencias bien preparadas es una tarde. Hacer las fotos y escribir las fichas es lo que se come el calendario, y esa parte es tuya, no de la agencia.

Los portes, donde se atasca todo

Aquí es donde se van las semanas. Decidir cuánto cobras por enviar no es rellenar un campo, es una decisión de negocio con números detrás. Cuánto te cobra el transportista por zona y por peso, a partir de qué importe regalas el envío sin perder margen, qué haces con Baleares y Canarias, qué pasa si alguien pide tres cosas que están en tres sitios distintos del almacén.

La mayoría de tiendas pequeñas resuelve esto con una tarifa plana puesta a ojo. Funciona hasta que llega la campaña y descubres que cada pedido de tres kilos a la península te deja el margen en negativo.

Las devoluciones no son una página legal

Tienes catorce días de desistimiento por ley y eso lo sabe todo el mundo. Lo que casi nadie tiene resuelto es el proceso: quién paga el porte de vuelta, dónde llega el paquete devuelto, quién lo abre y comprueba que está entero, en cuánto tiempo se devuelve el dinero y quién aprieta el botón que lo devuelve.

Si eso no está decidido antes de abrir, se resuelve improvisando en diciembre, que es el peor momento posible para improvisar. Y la devolución mal gestionada es la reseña de una estrella que te acompaña todo el año siguiente.

Los correos que se mandan solos

Una tienda manda correos aunque tú no mandes ninguno. Confirmación de pedido, confirmación de pago, aviso de envío con el seguimiento, aviso de entrega, correo de devolución. Cinco como mínimo, y todos tienen que salir, llegar a la bandeja de entrada y no al spam, y estar escritos de forma que el cliente no tenga que escribirte para preguntar dónde está su paquete.

Ese último punto es el que ahorra más horas. Cada correo transaccional que no se entiende es una consulta que alguien de tu equipo tiene que contestar a mano durante la semana de más trabajo del año.

Entonces cuánto lleva de verdad

La tienda visible, entre una y tres semanas. La operación que la sostiene, entre cuatro y ocho, y depende más de lo rápido que tú decidas que de lo rápido que trabaje nadie. Portes, devoluciones, correos y el enganche con tu stock real son decisiones tuyas, y cada día que tardas en decidir es un día que el proyecto no avanza.

Por eso una tienda abierta en octubre con todo eso sin cerrar no llega a la campaña. Llega a la campaña con la web puesta y el negocio sin montar.

Qué te llevas de esto

Si estás pensando en abrir tienda online para vender esta campaña, deja de mirar la plantilla y contesta a cuatro preguntas: cuánto cobras por el envío y a partir de qué importe es gratis, quién gestiona una devolución de principio a fin, qué correos salen solos y desde qué dirección, y de dónde sale el stock que se muestra en la web.

En Evoluzziona montamos tiendas online para empresas de Donostia y de toda Gipuzkoa, y la parte que más tiempo nos lleva nunca es el diseño. Si quieres saber en qué punto estás de verdad, lo revisamos contigo antes de tocar nada.

---